Mastering para vinilo

23 enero

Articulo: # 12
Fuente: Revista OW
Edición: V
Año: 2015

El mastering es el último proceso creativo de la producción de un disco. A través de él se busca conseguir el mayor potencial sonoro del proyecto o “single”, mediante el uso de procesadores de señal analógicos y/o digitales. En este artículo se explicarán los puntos básicos a tener en cuenta a la hora de comenzar un mastering para vinilo.

En primer lugar es indispensable saber que el vinilo, por su construcción y propiedades, exige un cuidado especial sobre la fase del audio, la determinación de volúmenes (dinámica), la intensidad de sonido de los instrumentos en los canales estéreo (paneo), la profundidad de los graves y el ancho y profundidad del surco. Hay que tener en cuenta algunos procesos que deben ser aplicados antes de cortar el disco master, ya que trabajar sobre vinilo requiere de un desarrollo mucho más elaborado y artesanal que para cualquier otro soporte.

Es muy importante controlar las transientes y el rango de las altas frecuencias ya que, si son muy marcadas, la aguja o púa lectora no estará en condiciones de seguir el surco. La sibilancia exceso de energía en el rango de frecuencias entre 6 y 12 Khz) no es un problema a la hora de trabajar con CD, pero todo cambia cuando se decide elegir como soporte final el vinilo.

Por un lado, en altas frecuencias, la relación señal/ruido empeora por geometría del propio formato, ya que, al desplazarse la púa sobre el surco, genera un siseo en el rango de alta frecuencias, el cual compite directamente con la señal. Y por otro lado, las señales de gran amplitud en alta frecuencia son también problemáticas porque generan rispideces en el surco que hacen más difícil su recorrido, de manera que se inserta un filtro pasa bajos variable.

Con respecto a las frecuencias graves, éstas consumen el mayor espacio físico del disco, por lo que un nivel excesivo de volumen en baja frecuencia puede hacer que la aguja reproductora salte del surco. Durante los pasajes de baja amplitud, el ancho del surco será innecesariamente amplio, con lo que se desaprovecha espacio físico del disco (que, por consecuencia, se traduce en menor tiempo válido de grabación). Es por esto que se ajusta continuamente el ancho del espacio entre vueltas utilizando así, únicamente, el espacio necesario en cada momento. El paneo excesivo de las frecuencias graves es un problema, ya que las señales de baja frecuencia fuera de fase causan excesiva inestabilidad de la aguja, lo que llega a provocar que se salga del surco.

Otro punto a tener en cuenta es la diferencia de fase por paneo extremo hacia ambos canales: esto hace que el cabezal viaje constantemente hacia ambos bandos, lo que hace que colapse el sistema de reproducción.

Durante la sesión de mastering, el ingeniero determina el nivel óptimo que se puede alcanzar para el proyecto en que está trabajando. Éste se calcula sabiendo la longitud total del disco en minutos y el pico de mayor nivel de volumen medido en dB RMS. Una vez deducidos estos datos, se puede calcular la separación y el ancho que va a haber entre los surcos (ya que el disco tiene un espacio físico que se debe respetar).

Cuanto más corto sea el proyecto, mayor separación podrá haber entre los surcos, y, como consecuencia, mayor será el volumen permitido. Y, a la inversa, cuanto más largo sea el proyecto, menor deberá ser la separación entre los surcos, el proyecto tendrá un menor nivel RMS y peor relación señal/ruido. El método utilizado actualmente para registrar una grabación estéreo es conocido con el nombre de 45º/45º. Con este sistema, el movimiento lateral de la aguja lleva la señal mono (la suma de los canales L y R), mientras que la profundidad del surco varía para reflejar las diferencias entre los canales (L y R). Esto significa que las grabaciones estéreo podrían ser reproducidas enequipos mono con mayor precisión.

Por último (pero no menos importante), resta evaluar el orden final de los temas a incluir en el vinilo. Los temas que irán más cerca del centro perderán definición en agudos (con respecto a los temas al comienzo del disco). Esto se debe a que la sobremodulación de las altas frecuencias en el surco, cada vez más pequeño, cercano al centro del disco provocará apenas una levísima alteración en el recorrido de la púa, lo que excitará muy débilmente a las bobinas de traducción electromagnética.

Por esta razón es que el ingeniero de mastering deberá ajustar muy cuidadosamente la respuesta de las altas frecuencias de manera progresiva durante el proceso del corte.

En conclusión

claramente habrá una perceptible diferencia entre un proyecto trabajado íntegramente para vinilo y otro para CD. En el vinilo se escuchará el audio menos “abierto” (esto es, con menor imagen estéreo), y un paneo de los instrumentos más controlados, cuidando la diferencia de fase entre L y R (hay herramientas que nos permiten ir midiendo la diferencia de fase) para así, tener un mejor control sobre lo que estamos trabajando.

También se encontrará una gran diferencia de “color” e intensidad (ya que el vinilo resiste menos volumen por su construcción y propiedades intrínsecas). Con el vinilo, se logra una mejordinámica y mayor calidez, lo cual lo sigue colocando al tope de las preferencias de los audiófilos en todo el mundo.


En Andrés Mayo Mastering se han preocupado por ofrecer una visión integral sobre el formato, brindando un impecable trabajo y capacitando a profesionales con los conocimientos indispensables para dominar en profundidad sus particularidades y obtener el máximo rendimiento de una producción editada en vinilo.