De Mezcla y Mastering ¿Cómo entregar una canción y que esperar del proceso de mastering?

23 enero

Articulo: # 13
Fuente: Revista OW
Edición: VII
Año: 2017

El presente documento es un resumen de lo visto en la charla impartida, por quien escribe, en el 24º congreso del AES Perú y no tiene como objetivo ser un tutorial de mezcla. Busca resaltar algunos aspectos que pueden hacer que una mezcla tenga problemas para ser masterizada.

Comencemos por definir el proceso de mezcla:

Proceso que consiste en “juntar” instrumentos grabados, por separado y de forma individual, para crear un producto complejo en el que se establecen dinámicas e interacciones (profundidad, espacialidad, perspectiva, anchura, atmósferas, entre otras) de acuerdo con el género al que pertenece dicho producto. Ante una definición que podría estar llena de subjetividades surge una ayuda y es que a la hora de trabajar con diferentes géneros musicales podemos contar con una serie de costumbres o tradiciones desarrolladas según el género.

FORMATOS Y ESPECIFICACIONES TÉCNICAS DEL ARCHIVO A ENTREGAR SERÍAN:

Formato: wav o Aiff (stereo interleaved o split). Jamás mp3 ni similares.


  • Frecuencia de muestreo y resolución: A la que se haya trabajado y dependiendo del formato destino. Ej: 44.1 ú 88,2 kHz (CD); 48 ó 96 kHz (DVD Audio); 192 kHz (NASA)
  • Nivel Pico (sin limitador en el bus estéreo): aprox -6dBFS.
  • Nivel RMS: aprox -23dBFS (si está muy bajo puede evidenciar falta de compresión en los instrumentos)
  • EDICIONES Y LIMPIEZA DE PISTAS:

    Todas las pistas deben ser limpiadas antes de la mezcla. La compresión exagerará ruidos y los hará muy evidentes. Crear fades es indispensable.


  • No debe haber problemas de tiempo ni de afinación.
  • Quitar “hiss” o similares con plug ins en cada pista si es necesario (revisar cableado o interface)
  • Usar LPF para quitar “hiss” puede comprometer el “aire”.
  • Corregir: baquetas sobre la tarola al final del tema o sustain de los instrumentos.
  • POSIBLES PROBLEMAS DE FASE:

    Particular atención debemos prestar a la correlación entre L-R. Un problema de fase hará que el material no sea compatible con reproductores mono (ojo: televisión en provincias, radios de abuelo, parlantes Bluetooth, etc).

    El medidor debería oscilar en la parte positiva aprox. ¾ ó más. Debemos tener cuidado entonces con:

  • Técnicas de microfonía incorrectas.
  • Doblado de pistas, uso de delays.
  • Abuso de stereo enhancers (software o hardware).
  • Ej: S1 Waves o sumadores analógicos.
  • Atención en pianos, guitarras acústicas (paneadas), coros.
  • iTunes: no activar “potenciador de sonido”.
  • EN CUANTO A PROBLEMAS FRECUENCIALES:

    Análisis espectral no debe mostrar excesos de sub graves! (confirmar con subwoofer) y aplicar HPF. Mucha energía en lows no permitirá hacer un buen mastering. Imaginemos el siguiente escenario:

    Resolver conflictos frecuenciales en graves es de vital importancia. Un problema no resuelto entre bombo y bajo restará definición a la mezcla y esto será muy difícil de resolver en el mastering sin afectar a otros instrumentos. Si el problema es serio se pedirá stem

    Los ingenieros de mezcla se basan en tradiciones desarrolladas para ciertos géneros. Así por ejemplo, en Rock el bombo suena con mucho kick mientras que el bajo suena más lleno; en géneros como el funk, el bombo suena más lleno y el bajo suena más agudo (slap)

    Problemas en el rango medio-grave son muy comunes. Uno de los principales motivos es que las frecuencias fundamentales de la mayoría de instrumentos se encuentran en este rango.

    Pero, ¿el problema puede no ser la música (el arreglo)? ¿Nuestros altavoces podrían estar mintiéndonos? ¿Nuestra sala podría estar mintiéndonos? ¿Conocemos la respuesta en frecuencia de ambos?

    Midiendo y tratando nuestra sala obtendremos mejores resultados:

    El rango grave y medio grave es donde se concentran la mayor cantidad de problemas de modos (ondas estacionarias), sobre todo en salas de control pequeñas. Se recomienda consultar a un especialista. Las frecuencias altas también pueden ser un problema. ¡Excesos o carencias!

    En el primer caso Tenemos un pico muy acentuado en 20kHz. Al igual que el caso del grave exagerado, este desbalance debe ser resuelto en mezcla. Debemos ubicar en qué instrumento se genera y aplicar un LPF. No dejarlo para el mastering pues podríamos comprometer el aire del producto. En el segundo caso, carencias de frecuencias altas restan “aire” y “espacialidad” a las mezclas.

    Nuestro cerebro se basa en dichas frecuencias para detectar la procedencia del sonido. No sólo los platillos generan estas frecuencias Utilicemos los EQ de curva shelf para dar aire a quien lo requiera, ¡quizá no al bombo!

    PASAMOS AHORA AL MANEJO DE LA DINÁMICA DEL MATERIAL:

    Es indispensable controlar la energía de los instrumentos ya sea con ecualización o reduciendo su dinámica con un compresor. En ambos casos se debe aplicar como inserto en el canal a tratar y con los parámetros adecuados para cada caso. (Perdón la obviedad)

    No intentar controlar la dinámica de la mezcla con un único compresor ni mucho menos con un limitador aplicado al bus principal! No hay forma de que un compresor reaccione correctamente a todas las señales. Se puede utilizar una compresión moderada para “empastar” la mezcla.

    En el siguiente ejemplo, el coro, lejos de ser el climax del tema, es una sección “frenada”. Se aprecia el efecto de una sobre compresión o incluso limitación.

    Los transients (sonidos rápidos, de frecuencia alta y mucha amplitud) también pueden ser un problema. Una mezcla con muchos transients puede significar falta de compresión (Ejm: tarola).

    0dBFS -->

    ¿Y LOS EFECTOS?

    Reverberaciones y efectos deben ser añadidos en mezcla y, evidentemente, como el género al que pertenece el tema lo sugiera.

    Sólo en casos extremos se podrá añadir reverberación en mastering, por ejemplo cuando la mezcla no está integrada. Pero esto puede “difuminar” el groove (bombo y tarola)

    FINALMENTE:

    Hemos dicho al principio que la mezcla la debemos entregar a aprox.


  • 6dBFS
  • Si quedó más fuerte bajar todas las pistas menos el master fader. (Ej: Grupo all de PT)
  • No insertar un limitador y bajar threshold hasta a obtener -6dBFS.
  • Si quedó muy baja, proceder igual que el primer paso (subiendo); o revisar la compresión en cada pista
  • Nunca bajar el master fader

  • Al enviar el material al ingeniero de mastering debemos notificar el formato en el que este será distribuido de lo contrario el resultado podría no cumplir con los requerimientos del formato.

    Si hablamos de producciones (exclusivamente musicales)

    Mastering para CD:

    Debido a su mayor rango dinámico es posible encontrar masters muy fuertes que, en muchos casos, llegan a estar distorsionados. Ejm: Death Magnetic.

    Mastering para vinilo:

    Su rango dinámico reducido y la fragilidad del medio; así como lo delicado del proceso de cortado, hacen que debamos entregar un producto con menos volumen y con un control superlativo en frecuencias graves, así como en su correlación de fase (especialmente en frecuencias graves).

    Cuidado: Si de un mastering hecho para vinilo intentamos fabricar CDs. Éstos sonarán bajo y sin “contundencia” (por llamarlo de una forma).

    Mastering para iTunes (AAC):

    La conversión de un formato sin compresión (WAV o AIFF) al propuesto por iTunes (AAC) hace indispensable prestar atención a los posibles picos debido al cambio de formato. Es por ello que se trabajará con un ceiling de -1.1dBFS.

    Apple habla maravillas del formato, en la práctica, productos masterizados para iTunes no suenan tan fuerte como un CD si lo que buscamos es volumen. No discutimos la calidad sonora del formato.

    Ahora bien, ¿qué debemos esperar del mastering?

    Si no hemos cumplido con entregar una “buena mezcla” lo primero que debemos esperar es unallamada telefónica.

    Problemas de fase en la mezcla harán que el ingeniero de mastering notifique este defecto.

    Si el problema es debido a que en mezcla “se abrió mucho todo” el problema no es “fatal”; pero si el problema es con un instrumento es más complicado. Se indicará corregirlo o enviar stems. Pues al ser reproducido en mono no se escuchará dicho instrumento.

    Si la mezcla evidencia ruidos, quizá producto de falta de edición (clicks y pops en varios lugares); o por presunción de problemas de buffer size. Por problemas de exceso de nivel o sobrecompresión en mezcla (chorizo).

    Si el género es poco común se suele solicitar al cliente alguna referencia musical.

    En líneas generales deberíamos obtener un producto:


  • Que tenga un balance frecuencial parejo.
  • Que suene más fuerte (no necesariamente es bueno).
  • Que sea transferible a diferentes sistemas de escucha.
  • Cuyo compilado tenga dinámica y lógica.
  • Sin embargo podría haber variables a tener en cuenta relacionadas con factores diversos como: gusto del ingeniero; “sonoridad regional” referencia del ingeniero; sugerencias de la producción.

    En cuanto a ruidos:

    Dos ilustraciones que muestran lo que deberíamos esperar recibir:

  • Se intentará quitar el “hiss” sin comprometer el aire. Esto combinando el uso de un plug in y una edición (fades).
  • Algunos ruidos como al final del sustain de una nota larga y antes de un tiempo fuerte de batería, se resolverán con edición.
  • Cuentas de baqueta suelen ser quitadas o dejadas a consulta.
  • Ruidos de instrumentos antes del primer tiempo fuerte suelen quitarse con un “fade in” drástico.
  • En cuanto a la imagen estéreo:

    Mezclas realizadas en “near fields” tienden a ser estrechas. La resolución de la imagen estéreo puede ser poca en dichos altavoces (así como la sensación de profundidad), por lo que muy probablemente el ingeniero de mastering la abra un poco con algún dispositivo hardware o aplicando ecualización M&S.

    En cuanto al balance frecuencial:

    Se filtrará excesos de sub lows (dependiendo del género). Esto no debe afectar al low end.

  • Se intentará optimizar la relación Bombo/Bajo.Esto no debe afectar el cuerpo.
  • Se limpiará y luego enriquecerá el rango medio grave. Varios EQs con “Q” altos y “suficiente” atenuación para limpieza; “Q” bajos y poca ganancia para añadir cuerpo.
  • Se intentará dar claridad a voces sin que se disparen guitarras distorsionadas ni tarolas. (quizá M&S)
  • Se buscará restar “filo” a guitarras estridentes.
  • Se intentará reducir la sibilancia. Quizá varios De-essers.
  • Se intentará reducir platillos excesivos con compresor multibanda.
  • Se buscará dar o devolver “aire” con Eq bell @ 27kHz (Por ejemplo)
  • Se buscará potenciar “aire” con Exciter (costumbre en ciertos géneros)
  • Se filtrará “aire” para “desestimar información” (si el género lo pide)

  • En cuanto a la dinámica:

    El aumento de volumen debe ser evidente más no la compresión. No debería primar el color de ninguno de los compresores usados.

  • Se ganará impacto o contundencia (diferentes attack y release times). Así por ejemplo:
  •   Attack lento potencia transients
      Release lento “acerca” o pega los elementos (“glue”)
      Attack rápido hunde transients
      Release rápido potencia dinámica
  • Hay en el mercado unidades de hardware/plug ins que potencian transients (Ej: SPL transient designer).
  • Se combinará el make up gain de varios compresores y etapas de ganancia para que no destaque el color de ninguno. Así por ejemplo: podríamos combinar tres compresores de distintas tipologías y diseño para controlar los instrumentos e incrementar el volumen aparente.
  • Sentir que algún pasaje se hunde o que la voz suena muy agresiva, algo nasal y con mucha energía en las “sss” puede deberse a un exceso de compresión.
  • La compresión multibanda es quizá la técnica/herramienta que más pone en riesgo la integridad de una mezcla. Pues la puede alterar alejándola de la intención de la producción. Se suele utilizar para corregir problemas de bombos demasiado fuertes; platillos muy fuertes e incluso reducir sibilancia.
  • Mucho cuidado se debe tener con el maximizador pues si bien es “necesario” un uso exagerado destruye la profundidad de la mezcla. (si notamos que los planos se acercaron demasiado o que las sss suenan “agresivas” puede deberse al abuso de este dispositivo).

    Es decisión de la producción el tipo de mastering que desea. Sin embargo, es importante señalar lo que podríamos recibir al solicitar un mastering agresivo que busque, básicamente, sonar muy fuerte:

    Sub lows eliminados y aire severamente reducido (filtrado),rango medio exagerado, sibilancia exagerada (sobre compresión), impacto global potenciado (Release rápido (¿?)), control de transients (Attack rápido (¿?)) pérdida de profundidad (Maximizador), nivel RMS aprox en -10dBFS pero sin movimiento.

    A modo de cierre compartimos un gráfico en el que se muestra la “evolución” del rango dinámico a través de los años conseguido por distintas producciones comerciales y su ubicación en el ranking de ventas:

    ¿Será que sonar fuerte no necesariamente significa sonar bien?, ¿Será que la industria ha establecido una competencia de volúmenes que incluso le juega en contra?, ¿Será que a la hora de comprar el público prefiere un material que tenga dinámica en vez de uno sobre comprimido? (sepa o no lo que es compresión).

    ¿CÓMO QUEREMOS QUE SUENE NUESTRO PRODUCTO?

    EL DATO

    Aldo Gilardi, autor de este artículo, es nuevo miembro votante del Grammy Latino en esta edición 2017.