Los Nuevos Retos en la Producción Musical - POR PEPE ORTEGA *

23 enero

Articulo: # 8
Fuente: Revista OW
Edición: V
Año: 2015

SE HAN ABIERTO NUEVOS CENTROS ACADÉMICOS DE MÚSICA Y PRODUCCIÓN MUSICAL EN EL PERÚ, LO CUAL COADYUVARÁ A QUE EL NIVEL GENERAL DE LOS MÚSICOS EN EL PAÍS SEA MEJOR.

En el Perú, la industria musical básicamente está orientada hacia el entretenimiento. Con no poca razón, nuestro amigo Pedro Suarez Vertiz solía decir: “Nosotros los músicos vivimos de la plata que le sobra a la gente para divertirse”. Sería entonces deber del Estado el tratar de balancear un poco la situación, de tal manera que también haya inversión en la música orientada a la cultura, pero ese es otro tema.

En estos momentos, el Perú goza de una mejor situación económica en general y, por tanto, hay más dinero también destinado a actividades de entretenimiento, es decir, la gente puede gastar un poquito más que antes en ir a conciertos, salir a bailar y hasta comprar discos (aunque la piratería distorsiona el efecto).

Sin embargo, no podemos decir que nuestra industria musical ha crecido saludablemente. Hay más producciones, pero pocos medios de difusión; existen muchos géneros que casi no se oyen en las radios; por ello, existen cada vez mayor cantidad de producciones independientes o de artistas que se autoproducen, ya que las disqueras formales prácticamente han desaparecido a causa de la piratería y los nuevos medios como Internet, aunque no tan nuevos. Cabe destacar, además, que, la abrumadora mayoría de esas producciones están destinadas al baile, como hemos dicho, al entretenimiento.

¿En unos años, qué situación enfrentaremos con respecto de las nuevas promociones de músicos y productores musicales graduados? Sabemos que habrá una mayor cantidad de músicos calificados, de productores calificados, pero con una industria que no necesariamente podrá albergarlos a todos. Será así simplemente porque no se está haciendo nada para que la industria crezca saludablemente; más bien, la informalidad cada vez está más presente.

EL RETO

¿Cuál es el reto entonces? Que cada músico o productor musical desarrolle su potencial como generador de negocios musicales.

El reto, que involucra a alumnos y a los mismos centros educativos, es anticiparse a la situación y lograr que el alumno y futuro profesional de la música esté capacitado no solamente en música y tecnología, sino también que esté preparado para verse él mismo como UNA UNIDAD DE NEGOCIOS.

¿Qué sucede cuando un profesional de la música se ve como una unidad de negocios? Suceden varias cosas; en primer lugar, este planifica y tiene cuidado en su inversión en equipos, pues un músico que se ve como una unidad de negocios no “gasta en equipos”, más bien “invierte en equipos”; no se dejará seducir por una marca o un aparato que “está de moda” o tiene prestigio, sino que escogerá un equipo que es necesario y justifica una inversión de acuerdo al mercado que tenemos y al que queremos llegar.

En segundo lugar, ser una unidad de negocios implica capacitarse en temas como impuestos, derechos de autor, derechos conexos, constitución de empresas, formulación de proyectos, etc. Los errores en alguna de esas áreas se pagan muy caro y no siempre se puede disponer de profesionales expertos a nuestro servicio. Es necesario aprender al menos lo básico en estos temas.

En tercer lugar, un músico generador de negocios tendrá una visión adecuada de la industria en general y del mercado. Será sensible a los cambios en los gustos de la gente y podrá identificar “nichos de mercado”; por otra parte, sabrá asesorar a sus clientes y dirigir sus capitales de manera adecuada, buscando no solamente un resultado artístico musical, sino también una rentabilidad a la inversión para aquellos que invierten en música.

ALGUNOS EJEMPLOS

Un compositor, ¿depende solo de su inspiración o también puede aprender el “oficio de componer” a pedido? El mismo compositor, ¿tendrá que limitarse a un solo género o puede aprender, mediante el análisis, a componer en diversos géneros?

¿Un productor musical deberá siempre esperar a que lo llamen o podrá el mismo invertir en producciones para luego comercializarlas directamente?

¿Un músico, arreglista o productor podrá considerar una actividad importante el mantener una especie de servicio “post venta”?

Es decir, cómo es su trato con los clientes antes, durante y también después de hacer un trabajo. ¿Cuán importante es mantener comunicación con mis clientes? ¿Será buena idea llamar simplemente a saludar de vez en cuando y acordarnos de los cumpleaños de aquellos que en algún momento nos confiaron un proyecto o simplemente nos contrataron para algún servicio musical? Hay muchos ejemplos más.

OTROS RETOS

La actual globalización ha logrado, entre otras cosas, el crecimiento del mercado potencial. Un video que se sube a YouTube puede verse simultáneamente en todos los continentes. ¿No es entonces preferible estar al tanto de las posibilidades de negocios más allá de nuestra fronteras? Podemos ampliar nuestras bases de datos y tener contactos que permitan una posterior colocación de nuestras producciones en el exterior.

La misma tecnología hace posible hoy mediante el E-Commerce que cada página web se convierta en una tienda virtual. ¿Podemos los músicos capacitarnos en esos temas también?

NUEVOS MODELOS

En pocos años, la oferta de profesionales calificados en música va a aumentar en el Perú y, de mantenerse el actual volumen de la industria, en vez de una mejora en los ingresos se daría exactamente lo contrario. Para ilustrar, miremos el caso de los taxis; hoy hay mejores unidades que antes, pero también hay más taxistas, lo cual ocasiona que no puedan cobrar más.

El músico peruano en los próximos años va a experimentar una mayor competencia laboral, es decir, habrá más músicos calificados y eso les dará una ventaja comparativa sobre los meramente empíricos; sin embargo, eso no implica que la industria podrá acoger a todos y que la mayor calificación traerá automáticamente una mejora en las remuneraciones. Al haber más personas ofreciendo su trabajo, el precio se tira hacia abajo.

CONCLUSIÓN

Por todo lo expuesto, se hace imprescindible que el músico y/o productor pueda generar proyectos musicales atractivos a los inversionistas y que el mismo pueda abrir y desarrollar mercados para sus productos.

Para lograr ello, será necesario un mayor esfuerzo en la capacitación; es necesario cubrir áreas que antes no era imprescindible tomar en cuenta.

El peruano es reconocido por ser creativo y versátil por naturaleza; sin embargo, la creatividad sola no puede hacer prosperar al músico.

En pocos años, los profesionales de la música enfrentarán niveles de competencia muy distintos a los que hemos experimentado los más antiguos. Si bien la capacidad musical es irremplazable y siempre será el componente principal de nuestro oficio, estoy seguro que aquellos músicos que conozcan mejor el mercado, que manejen al menos lo básico de lo que implica operar un negocio y sepan sacarle partido a las leyes, a la contabilidad y a la tecnología, tendrán grandes posibilidades de generar una fuente de ingresos considerable.

Creemos que el modelo educativo que ofrece el Instituto Superior Orson Welles, en lo referente a la carrera de Producción Musical, tiene grandes ventajas sobre otras opciones. La duración de los estudios, el costo de las pensiones y una currícula que se optimiza constantemente, garantizan una sólida formación acorde a la realidad de nuestro país.

Sin embargo, no toda la responsabilidad recae en el centro educativo. El mismo alumno debe ser consciente de que su actual sacrificio le va a rendir frutos en el futuro.

En un mundo cada vez más competitivo ya no hay lugar para el desorden y la falta de disciplina personal que han caracterizado al músico de antaño. El músico del futuro es un profesional con capacidades en diversas áreas, con cultura general y actualizado en tecnología, finanzas y relaciones públicas.

Miremos con optimismo el futuro, planeando desde ahora, invirtiendo tiempos y esfuerzos para ser cada vez más competitivos y exitosos.

*Compositor, productor musical y director de orquesta. Ha realizado el soundtrack de 10 telenovelas y ha hecho producciones para Gianmarco, Jean Paul Strauss, William Luna, Gaytan Castro, Almendra Gomelski entre otros. Ha asistido como Director de Orquesta a Viña del Mar (Chile) y el Festival OTI (Portugal y España). Es especialista en Derechos de Autor y actualmente está a cargo de la Comisión Artístico Cultural de Apdayc .Es miembro Asociado en Unimpro y Soniem.