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Para empezar, anotemos que en el Instituto Superior Tecnológico Orson Welles (ISTOW) contamos con equipos representativos de cada época, que están en vigencia y que nuestros alumnos tienen experiencias activas con ellos en su formación profesional. Asimismo, el perfil de “Técnico en Ingeniería de Sonido” que el ISTOW desarrolla se refiere no solo a la de un profesional-técnico (aquel que opera eficientemente tecnologías) sino a la de un profesional-artista (aquel que asume del evento sonoro un suceso estético); por tal razón, nuestros egresados resultan ser técnicos-artistas-músicos-sonidistas. El currículo da cuenta de esta visión que tenemos del profesional del sonido.

Los cursos de formación general buscan que los alumnos adquieran habilidades científicas, tecnológicas, sociales, culturales y artísticas. Los cursos de formación de la especialidad son los que proveen de las competencias necesarias que un sonidista profesional tiene (el meollo del asunto), mientras que los cursos de tecnología musical actúan como eje pivote entre las dos áreas. Sobre estos últimos tratará el presente artículo.

El área de tecnología musical en el ISTOW se desenvuelve dentro de dos sistemas muy comunes en los sistemas de audio de la industria musical: los sistemas de control (realización de operaciones sobre equipos a distancia y automatización) y los sistemas de generación de señales de audio (síntesis de sonido). Aunque los dos pueden desarrollarse de manera conjunta, en el ISTOW hemos optado por realizarlo de manera secuencial y hacer uso del principio educativo de reiteración para la fijación de la habilidad. La particularidad la damos en que en cada reiteración el alumno realiza sus actividades con tecnologías diversas. Las imágenes que ilustran la presente mostrarán una actividad transversal que en distintos cursos realizan los alumnos y refiere una habilidad fundamental en un sonidista, por ejemplo, la de saber “tocar” un filtro de paso de graves. Empecemos.

En el curso del segundo semestre, nuestros alumnos tienen su primera aproximación formal con la tecnología musical asistida por computador. Aquí, consiguen habilidades básicas en el registro y edición de eventos de control (eventos MIDI). Puesto que en su vida profesional les tocará asistir a músicos-compositores, arreglistas, instrumentistas (cuando no productores musicales), prestamos especial atención en relacionar el lenguaje musical con la tecnología y con el lenguaje propio del sonidista (muy cercano a la física-acústica, por cierto). Todos los programas, en el estado del arte actual, hacen lo mismo en esta circunstancia, por eso no nos dedicamos a enseñar al alumno a utilizar programas, sino a adiestrarse en las técnicas fundamentales. Luego, y, previa información, les motivamos a realizar estas técnicas en cualquier otro programa (a la sazón los más utilizados). Así, desde este curso no solo consiguen las habilidades (aquellas y más de las que un músico ha adquirido de manera empírica en años), sino que “aprenden a aprender”. Esta consigna se mantendrá en todos nuestros cursos del área.

En este curso utilizamos una configuración muy común, aun en nuestro medio: computador enlazado a un generador de tonos (sintetizador) externo al computador. Grabar señales MIDI y preparar sesiones de grabación MIDI con audio en simultáneo son las rutinas típicas que deberán realizar con eficiencia y presteza.

En el tercer semestre el generador de tonos se halla dentro del computador (modus operandi muy arraigado por los entusiastas de hoy en día); los alumnos se familiarizan con distintas tecnologías al respecto (VSTi, DXi principalmente), pero el eje central es el control remoto por lo que adquieren la habilidad de diseñar e implementar dispositivos para controlar de manera remota aparatos (Vía Protocolo MIDI). Es el curso más relevante del área pues sus aplicaciones las podrán llevar a cabo en otros cursos de la especialidad.

En el cuarto semestre regresamos al “hardware”; vale decir, el generador de tonos nuevamente está fuera del computador (sintetizadores muy de especialidad de gran uso por músicos profesionales). Esta vez, la tarea que se hace con ellos es distinta: nuestra actividad fundamental será administrar los programas (patches, preset, etc) que tienen los aparatos; se gana la habilidad de crear bibliotecas de configuraciones y darles mantenimiento. El control remoto se hace también vía MIDI, esta vez usando mensajes exclusivos de sistema (una suerte de hacking legal sobre el dispositivo con la información que el mismo fabricante ofrece). Como cultura general, practicamos en la programación de capas y particiones en sintetizadores que es la quemás abunda en nuestro medio. Aprovechamos en realizar prácticas de control remoto inalámbrico, ya sea usando MIDI/IP o el protocolo Open Sound Control.

Es en el quinto semestre donde tenemos, de manera formal, nuestro primer contacto con los generadores de tono a nivel de programación; ya lo hicimos empíricamente en segundo y tercero. El curso de síntesis de sonido empieza por estudiar cada uno de los módulos de un sintetizador. Como todos los sintetizadores tienen la misma estructura, los alumnos adquieren la habilidad de identificar la estructura de cualquier sintetizador y realizar en él alguna demostración típica. La mitad del curso termina exigiendo al alumno manipular racionalmente los parámetros de algún otro sintetizador no visto en clase. La segunda mitad del curso nos dedicamos al centro mismo de la síntesis: la generación del audio. Por cuestión de espacio, solo nos ocupamos de la síntesis aditiva y síntesis por modulación de frecuencia. Sin embargo, no nos debe preocupar aprender las técnicas más recientes de síntesis pues tenemos un pequeño curso introductorio del lenguaje Csound para poder tener acceso a toda la literatura de la especialidad. En la parte práctica, el alumno diseña e implementa su propio sintetizador usando un lenguaje modular, puesto que ha tenido experiencia en las primeras semanas de las falencias de algunos sintetizadores ese conocimiento será utilizado para darle a su diseño mayor versatilidad.

A manera de colofón, podríamos anotar que el ISTOW ha buscado llevar consigo el espíritu de su fundador Richard Ajello, pionero en mucho de lo que hizo: primero, en la radiofusión en FM en el Perú en los sesentas (Stereo Lima 100); en los setentas, Telemúsica (empresa primera en nuestro medio en difundir música ambiental–antes que el mismo Brian Eno acuñara el término); en los ochentas, la empresa localizadora de personas (Bip Service) y claro en los noventas, ISTOW, la institución pionera en la formación de técnicos en ingeniería de sonido. Nosotros somos pioneros en considerar al sonidista (similar a un arquitecto) como aquel que debe manipular el objeto sonoro desde su aspecto real, físico, técnico pero también el aspecto estético. En los noventa éramos los únicos y eficientes, ahora seguimos siendo pioneros y los mejores.